EL Rincón de Yanka

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lunes, 21 de agosto de 2017

🎶 HISTORIA DE UNA CANCIÓN DE PELÍCULA: "OH, MY DARLING CLEMENTINE"



Oh My Darling, Clementine es una canción popular estadounidense usualmente atribuida a Percy Montrose aunque algunas veces se atribuye a Barker Bradford. Se cree que la canción está basada en otra canción anterior llamada Down by the River Liv'd a Maiden de H. S. Thompson. Esta, a su vez, está basada en la balada Dónde vas, buen caballero, originaria de España y transmitida a los mineros anglohablantes por los buscadores de oro mexicanos durante la Fiebre del Oro de California en el siglo XIX, según apunta Gerald Brenan.

La canción más bonita y más extraña del Western en la película más bonita de la historia del cine. Y utilizo el término “bonito” intencionadamente. 
Es muy posible que la canción (su música) tenga su origen en el Romancero español (sobre todo para el romance del Conde Olinos), y así llegó más o menos transformada hasta los mineros mejicanos de la California hispana del s. XIX, que la transmitieron a sus compañeros angloparlantes, los cuales se quedaron con el aire y le cambiaron la letra (en realidad, tiene muchas letras; no olvidemos que aquí el "¿Dónde vas Alfonso XII?..." fue popular hasta hace muy poco).

La canción tomó fama rápidamente entre grupos de scouts. Ha sido cantada en innumerables acampadas y excursiones al bosque que organizan estos grupos.

Oh My Darling, Clementine es la cancioncilla que siempre va cantando Huckleberry Hound. Debido a esto, la protagonista del filme Eternal Sunshine of the Spotless Mind se llama Clementine.


La canción se ha convertido en un himno para algunos equipos de fútbol del Reino Unido y se canta durante los encuentros.


En la Película "Pasión de los fuertes (título original en inglés, My Darling Clementine)" es una película dirigida en 1946 por John Ford, considerada una de sus obras maestras, y uno de los grandes westerns de la historia del cine. Basada en una biografía de Wyatt Earp publicada en 1931 por Stuart N. Lake, la película narra el famoso duelo conocido como Tiroteo en el O.K. Corral, que enfrentó a los hermanos Earp y a los Clanton. Según el director, el duelo está rodado tal como se lo contó en su día el propio Wyatt Earp cuando le conoció en Hollywood. El papel de Earp es interpretado en la película por el actor Henry Fonda.

A Wyatt Earp, antiguo sheriff de Dodge City le ofrecen la vacante como comisario de la ciudad de Tombstone, tras haber desarmado a un peligroso delincuente. En un principio Wyatt rechaza el puesto, porque ahora se dedicaba al negocio del ganado junto con sus hermanos. Pero la muerte del menor de sus hermanos lo hace decidirse por aceptar la vacante y nombrar a sus hermanos como ayudantes. No tarda Wyatt en hacer amistad con un jugador y pistolero llamado Doc Holliday. Éste ayudará a los Earp en su lucha contra los Clanton y finalmente participará en el duelo en el Ok Corral, donde el clan Earp acabará con los Clanton.




In a cavern, in a canyon,
Excavating for a mine
Dwelt a miner forty niner,
And his daughter Clementine
Oh my darling, oh my darling,
Oh my darling, Clementine!
You are lost and gone forever
Dreadful sorry, Clementine
Light she was and like a fairy,
And her shoes were number nine,
Herring boxes, without topses,
Sandals were for Clementine.
Oh my darling, oh my darling,
Oh my darling, Clementine!
You are lost and gone forever
Dreadful sorry, Clementine
Drove she ducklings to the water
Ev'ry morning just at nine,
Hit her foot against a splinter,
Fell into the foaming brine.
Oh my darling, oh my darling,
Oh my darling, Clementine!
You are lost and gone forever
Dreadful sorry, Clementine
Ruby lips above the water,
Blowing bubbles, soft and fine,
But, alas, I was no swimmer,
So I lost my Clementine.
Oh my darling, oh my darling,
Oh my darling, Clementine!
You are lost and gone forever
Dreadful sorry, Clementine
How I missed her! How I missed her,
How I missed my Clementine,
But I kissed her little sister,
I forgot my Clementine.
Oh my darling, oh my darling,
Oh my darling, Clementine!
You are lost and gone forever
Dreadful sorry, Clementine 

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En la cueva, en el cañón
Excavando en busca de una mina
Vivía un minero del cuarenta y nueve
Y su hija Clementine

Oh mi adorable, oh mi adorable
Oh mi adorable Clementine
Te has perdido e ido para siempre
Lo siento muchísimo Clementine

Liviana era y como un hada
Y sus zapatos del número nueve
Cajas de arenque sin tapadera
Eran sandalias para clementine

Oh mi adorable, oh mi adorable, etc
...
los patos hacia el agua
Todas las mañanas justo a las nueve 
Tropezó su pie con una astilla
Y cayó en el espumoso mar

Oh mi adorable, oh mi adorable,etc
...
Sus labios de rubí sobre el agua
soplando pompas suaves y lindas
Pero, ay, yo no nadaba
Así que perdí a mi Clementine

Hay un jardín de iglesia en la ladera
Donde las flores crecen y se entrelazan
Allí hay rosas entre ramilletes
Fertilizados por Clementine 



domingo, 20 de agosto de 2017

HARRIET TUBMAN, la mujer que llevó a más de 300 esclavos a la libertad

La Moisés de los Esclavos



Harriet Tubman nació en 1820 o 1821 (no sabe con exactitud) en una plantación en Bucktown, Maryland, en una familia de esclavos. Sus padres eran Benjamin Ross y Harriet Greene Ross, un matrimonio que tuvo once hijos.

Le pusieron de nombre Araminta, y cuando era pequeña la llamaban por el diminutivo "Minty", si bien en la vida de los esclavos la niñez no duraba mucho. A los once años dejo de usar el nombre de Araminta y pasaría a usar el mismo que su madre, Harriet.
Cuando "Minty" tenía cinco años comenzó a trabajar en el servicio doméstico. Un día, cuando tenía siete años, cansada de los malos tratos y las continuas palizas que le daban se fugó de la casa. Asustada, se escondió en una cuadra en la que comía con los animales. Cuando regresó a la casa algunos días más tarde fue golpeada y azotada. Este episodio la marcaría profundamente, y nunca abandonó un firme deseo de huida.

Con diez años empezó a trabajar en el campo, en las plantaciones de algodón, un trabajo muy duro y con jornadas de trabajo interminables. Un día mientras trabajaba oyó hablar por primera vez de algo llamado el Ferrocarril Subterráneo. Era habitual que entre los esclavos circularan historias, reales o inventadas, de otros esclavos que habían conseguido huir y alcanzar la libertad.

En 1844 Harriet fue obligada por su amo a contraer matrimonio con John Tubman, otro esclavo con el que tuvo varios hijos.

En una oscura noche del verano de 1849, ella decidió escaparse de forma definitiva, guiándose unicamente por la Estrella Polar. Ella quería llevar a su marido e hijos con ella pero John Tubman no quiso, así que Harriet escapó sola.

Era una decisión muy peligrosa, pues los blancos esclavistas ponían todos los medios para recuperar lo que consideraban de "su propiedad", desde patrullas armadas a caballo, a perros de presa, letreros que anunciaban recompensas por capturar a los fugitivos, etc.

Siguiendo en ocasiones la ruta del ferrocarril, logró llegar a la llamada línea Mason-Dixon, que dividía a los Estados de Virginia y Pennsylvania, o lo que es lo mismo, el Sur esclavista y el Norte abolicionista.

Harriet llegó a Filadelfia, allí encontró trabajo, y rehizo su vida. Sin embargo para ella eso no era suficiente, ya que sabía que millones de personas de su misma raza seguían esclavizados en el Sur. Por eso Harriet entró en contacto con el pujante movimiento abolicionista, y se dedicó a partir de ese momento a luchar de forma incansable por la libertad de los esclavos que aun permanecían en el Sur, aunque para ello tuviera que arriesgar muchas veces su vida.

El nombre de Harriet Tubman ira siempre ligado al Ferrocarril Subterraneo, que ni era un ferrocarril ni era subterráneo...

El Ferrocarril Subterráneo (en inglés Underground Railroad) fue una red clandestina organizada en el siglo XIX en Estados Unidos para ayudar a los esclavos afroamericanos que se escapaban de las plantaciones (los llamados cimarrones).

Esta red estaba formada tanto por afroamericanos que habían sido esclavos como por activistas blancos simpatizantes del movimiento abolicionista.

El nombre de Ferrocarril Subterráneo viene por el hecho de que sus miembros utilizaban términos ferroviarios de modo metafórico para referirse a sus actividades.

Por ejemplo, los "conductores" o "maquinistas" eran quienes ayudaban a los negros fugitivos en los propios estados esclavistas de Sur. Les proporcionaban disfraces, mapas, instrucciones sobre sitios para hospedarse y en ocasiones los acompañaban guiándoles durante el trayecto. Eran por lo tanto activistas muy audaces pues en aquella epoca el ayudar a esclavos fugitivos estaba castigado incluso con la muerte.

Otros activistas establecían "estaciones" del ferrocarril, es decir, lugares (normalmente casas particulares) a donde los fugitivos llegaban y podían esconderse, comer, descansar, recibir asistencia medica, e información sobre la siguiente etapa del viaje. Por ejemplo el matrimonio de cuaqueros formado por Levi y Catherine Coffin, que vivian en Newport, Indiana, fueron jefes de estación por más de veinte años y en este tiempo pasaron por su casa (la "estación") unos 2.000 esclavos fugitivos.

Los esclavos fugitivos eran los "pasajeros". Las rutas de escape se llamaban "carriles". La jefatura era la "Estación Central", y los estados del norte eran el "destino".

Ruta que seguía Harriet Tubman para liberar a los esclavos.
Los miembros de Ferrocarril Subterráneo operaban en la clandestinidad y normalmente solo se conocían entre si por sus seudónimos, para no comprometer su seguridad. Tambien hacían jurar a los "pasajeros" que guardarían el secreto.

El Ferrocarril Subterráneo buscaba a sus colaboradores dentro del moviemiento abolicionista, del que era parte, y así iba extendiendo sus actividades siempre al margen de la ley.

Harriet Tubman es sin duda la "conductora" más popular en la historia del Ferrocarril Subterráneo, y en su labor regresó hasta 19 veces al Sur para ayudar a escapar a cientos de esclavos. Los blancos esclavistas llegaron a ofrecer una recompensa de 40.000 dolares por capturarla viva o muerta, una cifra enorme para la época, pero pese a todo ella prosiguió su labor.

Harriet era conocida por el sobrenombre de Moises, ya que igual que el profeta bíblico había conducido al pueblo judío desde la esclavitud en Egipto hacia la tierra prometida, ella conducía a los esclavos hacía la libertad. Durante el resto de su vida presumió de que "nunca había perdido ni un solo pasajero"

Normalmente la libertad definitiva para los esclavos fugitivos solo se encontraba en Canadá, ya que en la llamada "Ley del esclavo fugitivo" aprobada por el gobierno federal, se ordenaba a los ciudadanos blancos y a las autoridades locales capturar y devolver a los esclavos fugados, aun en los estados del Norte donde se había abolido la esclavitud.

Harriet Tubman era una mujer pequeña, de rostro ancho y llevaba un pañuelo en la cabeza. Harriet desarrolló una extraordinaria resistencia física y fuerza muscular, así como una gran fortaleza mental. Se calcula que fueron más de 300 fugitivos, incluida su propia familia, a los que logró llevar a la Tierra de Canaan, como se le llamaba a Canadá. En 1857 Harriet trasladó a sus padres desde St. Catherines, en Ontario, Canadá, donde los había llevado primero, a Auburn, Nueva York, donde pudo comprar una casa, y allí podieron llevar una vida normal.

En 1959 tuvo lugar otro conocido episodio en la vida de Harriet Tubman cuando en Nueva York ella movilizó a miles de negros y de blancos abolicionistas delante de la corte para sacar de allí a Charles Nalle, un esclavo fugitivo al que las autoridades pretendían devolver a la esclavitud. Durante el altercado con la policía Harriet fue ferozmente golpeada, aunque finalmente lograron su propósito de sacar de allí a Charles Nalle.

Durante la Guerra Civil (1861-1865) Harriet Tubman colaboró con el ejercito de la Unión, haciendo de enfermera, y también guiando a patrullas de soldados en varias incursiones a lo largo del río Comcahee, en Carolina del Sur. Precisamente en este tiempo ella conoció a un soldado llamado Nelson Davis, y ambos se enamoraron, y se casarían en 1869.

Durante el tiempo del Ferrocarril Subterráneo (hasta la Guerra Civil) fueron miles los que lograron llegar a los estados norteños y Canadá, pero hubo otros destinos y entre éstos estaba el norte de México, y de hecho en Coahuila existe actualmente un pueblo con descendientes de esos antiguos esclavos.

Estas caravanas no hubieran sido posibles sin la colaboración de miles de personas, tanto afroamericanos como blancos, que de manera altruista arriesgaban sus vidas para luchar contra la injusticia del sistema esclavista. Entre los blancos que colaboraron de forma más activa con el Ferrocarril Subterráneo destacaron los cuáqueros, una minoría religiosa de raíz protestante, como el matrimonio Coffin de Indiana, al que me referí antes. El propio George Washinton, que fue el primer presidente de Estados Unidos y un ferviente esclavista, escribió una carta en 1786 en la que ya calificaba despectivamente a los cuaqueros como "amigos de los fugitivos".

No obstante además de cuaqueros en la red del Ferrocarril Subterráneo participaba gente de las más variadas creencias, ya fueran católicos, judíos, protestantes, agnósticos, etc

Los rutas que seguían los fugitivos estaban llenas de señales que sólo los fugitivos conocían, pues el ingenio era necesario en un territorio tan hostil. Afuera de las "estaciones" existían unas esculturas de hierro representando a esclavos con una linterna en la mano, y si ésta estaba encendida, podían llegar a tocar, y recibir alojamiento, pero si estaba apagada era peligroso detenerse. El trayecto se hacía atravesando pantanos, ríos y bosques, viajando de noche y escondiéndose por el día. Este camino agotador, que a veces era de miles de kilómetros, lo hacían familias enteras incluyendo a los niños.

La imaginación nos lleva al momento en que una caravana llegaba al fin de esa larga y peligrosa jornada, cuando entonaban todos juntos tomados de las manos el espiritual "Swing low, sweet chariot" (Mécete suave, dulce carruaje), la canción que a Harriet Tubman más le gustaba. Miles de personas la entonaron el 10 de marzo de 1913, cuando esta excepcional mujer falleció en su casa de Auburn, Nueva York, con una sonrisa dibujada en el rostro, recordando a los cientos que salvó de la esclavitud, ninguno de los cuales fue atrapado.



El hogar de Harriet Tubman en Auburn, Nueva York, es hoy una casa museo dedicada a su memoria y que se puede visitar. En realidad la casa no es la misma ya que fue demolida en 1944, sino una restaurada en el mismo lugar y donde hay objetos que ella utilizó. Cada año se hacen celebraciones especiales conmemorando su aniversario.


Estas son fotos de dos monumentos dedicados a Harriet Tubman.
El de la derecha está en Boston y el de la izquierda en Nueva York.
Hay otros monumentos dedicados a ella en otras ciudades de EEUU




sábado, 19 de agosto de 2017

📝 CARTA ABIERTA DE APOYO AL PUEBLO DE VENEZUELA


📝Carta abierta al pueblo de Venezuela
Internacional
110 líderes de opinión, artistas, deportistas, periodistas y políticos nos unimos para mostrar nuestro apoyo público al pueblo venezolano.
#Venezuela
Lima, 4 de agosto de 2017

Venezolanos:

Estas son líneas de apoyo incondicional frente al flagelo al que la dictadura ha sometido a su pueblo. Son palabras que no curarán las zanjas oscuras que el secuestro de su libertad ha abierto en su rostro fiero y en su lomo fuerte. Es que hoy enfrentan a potros de bárbaros atilas que quizás ha mandado la muerte. 

Cada gota de sangre derramada que mancha sus tierras no hace más que recordarnos que somos todos nosotros, los latinoamericanos, hijos de un mismo sueño: desde el Río Grande hasta la Tierra del Fuego un solo grito de libertad se erigió para lanzar el yugo de la opresión. Y a ese grito hoy nos sumamos en su dolor, que es también nuestro. 

Es que nos basta con levantar la mirada hacia los Andes para recordar que esta cordillera es una columna vertebral que nos une desde el ombligo del mundo hasta la ribera del Arauca vibrador. Y de ustedes, pueblo de Venezuela, los que hoy somos peruanos aprendimos que la unión en la batalla es el único camino hacia la independencia de nuestro pueblo. 

Hace casi 200 años que un Mariscal nacido en lo que hoy es Venezuela (Mariscal Antonio José de Sucre) clavó su mirada en las tropas americanas y frente al último destello del poder imperial español dijo: “de los esfuerzos de hoy depende la suerte de América del Sur; otro día de gloria va a coronar vuestra admirable constancia”. Y ese día América se hizo libre, teñida de sangre nuestra gloriosa, en las pampas de Ayacucho. 

Este, sin embargo, no es un llamado a la violencia; es un susurro fraterno que pretende devolver esa voz que nos hizo romper las cadenas. Bravo pueblo de Venezuela: la libertad suya es una fuerza que no podrá ser contenida por ningún opresor ni por ninguna distopía. ¡Luchen hermanos! Pero luchen en paz y con justicia POR LA LIBERTAD. Que su silencio retador sea una espada, que su negación firme sea un cañón, que sus frentes en alto de cara a la desolación sean un bálsamo para cada herida. Y disparen. Disparen con ideas, que detrás de ese cerco de tanques y de muerte están los rayos luminosos de una libertad que siempre ha sido nuestra.
Todos los aquí firmantes nos pintamos la cara con la sangre de sus mártires y juramos nunca permitir que la lucha que ayer, hoy y mañana se libre quede diluida en el tiempo. 
¡Viva Venezuela libre! 
¡Viva América unida! 
¡Viva la democracia! 
¡Viva la libertad!


NOTA: Desde aquí los invitamos a firmar esta carta y sumarse al apoyo al pueblo de Venezuela: 


Líderes políticos:

Ana Jara Velásquez (Ex Primera Ministro de la República)
Bienvenido Ramírez (Congresista de la República)
Carlos Arana Vivar (Dirigente político)
Carlos Bruce (Congresista de la República)
Carlos Tubino (Congresista de la República)
Cecilia Chacón (Congresista de la República)
Daniel Urresti Elera (Ex Ministro de la República)
Diana Álvarez Calderón (Ex Ministra de la República)
Edmundo del Aguila (Congresista de la República)
Fernando Rospigliosi Capurro (Ex Ministro de la República)
Francisco Petrozzi Franco (Congresista de la República)
Gino Costa (Congresista de la República)
Gloria Montenegro (Congresista de la República)
Guido Lombardi (Congresista de la República)
Gustavo Adrianzén Olaya (Ex Ministro de la República)
Hernán Garrido Lecca Montañéz (Ex Ministro de la República)
Javier Velásquez Quesquén (Ex Primer Ministro de la República)
Juan Sheput (Congresista de la República)
Luz Salgado Rubianes (Ex Presidenta del Congreso de la República)
Martha Chávez Cossío (Ex Presidenta del Congreso de la República)
Mauricio Mulder (Congresista de la República)
Mercédes Aráoz Fernández (Vicepresidenta de la República)
Miguel Antonio Castro (Congresista de la República)
Nelly Cuadros (Congresista de la República)
Octavio Salazar Miranda (Ex Ministro de la República)
Pedro Cateriano Bellido (Ex Primer Ministro de la República)
Rosa Bartra (Presidenta de la Liga Parlamentaria de Amistad Perú-Venezuela)

Líderes de opinión:

Alfredo Torres Guzmán
Carla Oliveri Barreto
Enrique Ghersi (Ex Diputado de la República)
Fernando Tuesta Soldevilla (Ex Director de la Onpe)
José Carlos Yrigoyen Miró Quesada
Madeleine Osterling
Otto Guibovich Arteaga (Comandante General del Ejército (R))
Pablo Secada
Renzo Reggiardo
Walter Albán Peralta (Ex Defensor del Pueblo)
Yessenia Alvarez

Artistas:

Alejandro Roca Rey Pérez Garreaud
Anahí de Cárdenas Belmont
Bruno Ascenzo Bravo de Rueda
Daniela Camaiora
Ernesto Carpio-Tirado
Ezio Oliva Ricci
Fiorella Pennano Hamann
Fiorella Rodríguez Salcedo
Gonzalo Molina Paredes
Guillermo Castañeda
Javier Delgiudice
Javier Echevarría Escribens
Jazmín Pinedo Chau
Leslie Stewart Vegas
María Julia Mantilla García
Mateo Garrido Lecca Gambetta
Mathias Brivio Gil
Natalie Vértiz González
Norma Martínez Zevallos
Pablo Nicolás Heredia
Paul Vega

Deportistas:

Claudio Pizarro
Cesar Cueto
Guillermo La Rosa
Jaime Duarte
Jorge Rodriguez
Juan Máximo Reynoso

Periodistas:

Adriana Tudela Gutiérrez
Aldo Mariátegui
Alexandra Hörler
Alexis Landeo Aliaga
Ariana Lira Delcore
Augusto Thorndike
Carla Tello Ramos
Cecilia Valenzuela Valencia
Clara Elvira Ospina
Claudia Cisneros
Enrique Pasquel Rodríguez
Erick Osores
Gonzalo Zegarra
Hugo Coya Honores
Javier Albán González
Jerónimo Pimentel
José Alejandro Godoy Mejía
Josefina Miró Quesada
Juan Carlos Tafur
Juliana Oxenford
Karina Borrero Urrunaga
Lorena Álvarez Arias
Luis Davelouis Lengua
Mabel Huertas
María Cecilia Villegas
María Teresa Braschi Glave
Mariana Ramírez del Villar Chabaneix
Mario Saldaña Castro
Maximiliano Mendaña
Matheus Calderón
Mijael Garrido Lecca
Patricia del Río Labarthe
Pedro Tenorio Narvaez
Raúl Tola Pedraglio
Valia Barak Pastor
Víctor Caballero Rodríguez
Adriana Chávez Farro
Andrea Gómez Haro
Araceli Pinto Corrales
Aranza Lira Delcore
Barbara Galletti Ramírez del Villar
Oscar Rosales Krumdieck
Renán Ortega Olivera
Sebastián Rodrigo Bedoya
Vicente de Piérola

#SOSVenezuela