EL Rincón de Yanka: febrero 2012

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miércoles, 29 de febrero de 2012

UNA CARCOMA LLAMADA ENVIDIA


LA ENVIDIA
GIOTTO DI BONDONE









“El corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos” Proverbios 14:30
“Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís” Santiago 4:2
"¿Qué es un envidioso? Un ingrato que detesta la luz que le alumbra y le calienta". Victor Hugo
"En cuanto nace la virtud, nace contra ella la envidia, y antes perderá el cuerpo su sombra que la virtud su envidia". Leonardo Da Vinci
"¡Oh envidia, raíz de infinitos males y carcoma de las virtudes!" Miguel de Cervantes Saavedra

 
Pensemos y analicemos. Si hoy, siglo XXI, volviese San Pablo a nuestras comunidades, volvería a decir esto?:

‘Tengo miedo de que cuando os visite no os hable como yo quisiera, ni vosotros me encontréis como sería vuestro deseo. Tengo miedo de que haya contiendas, envidias, iras, ambiciones, maledicencias, murmuraciones, engreimientos y alborotos. Tengo miedo de que, en mi próxima visita, me humille mi Dios por vuestra causa y tenga que llorar por los muchos que han pecado y no han hecho penitencia por la impureza, la lujuria y el desenfreno al que se entregaron’. (2Cor. 20-21). Tras leer esto es posible que cada uno de ustedes tenga su respuesta. Personalmente pienso que, por desgracia, nos lo volvería a decir.

Pienso que éste es uno de los sentidos que Pablo da cuando escribe a los cristianos de Corinto:

‘Mientras haya entre vosotros envidias y discordias ¿no es señal de inmadurez y de que actuáis con criterios puramente humanos? Pues cuando uno dice “Yo soy de Pablo”, y otro “Yo de Apolo”, ¿no estáis procediendo demasiado a lo humano? Porque ¿qué es Apolo y qué es Pablo? Simples servidores por medio de los cuales llegasteis a la fe; cada uno según el don que el Señor le concedió. Yo planté y Apolo regó, pero el que hizo crecer fue Dios. Ahora bien, el que planta y el que riega son nada; Dios, que hace crecer, es el que cuenta’. (1Cor. 3, 3-7).

No sirven los bandos. Los celos humanos y las envidias no menos humanas, son las que conducen a esas situaciones absurdas y ridículas que impiden el desarrollo pleno de las Comunidades y la actitud del servicio mutuo que nos debe impulsar.

No vayamos a pensar que hablar de la envidia se circunscribe a Proverbios, Sabiduría o San Pablo. Hay más casos a lo largo de distintos Libros de la Sagrada Escritura., por ejemplo, es el mismo Santiago quien nos dice también hoy a nosotros: ‘Porque donde hay envidia y ambición, allí reina el desorden y toda clase de maldad’. (Sant. 3, 16). El mismo Jesucristo sufrió también sus efectos. Estamos en plena Pasión. Es Poncio Pilato quien dice: ‘¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, el llamado Mesías? Pues se daba cuenta que lo habían entregado por envidia’. (Mt. 27, 17-18).

Ya vemos que es una preocupación constante por esos pecados que continuamente acosan a los cristianos, porque desde siempre han aparecido personas en todas las Comunidades, según se desprende de los textos bíblicos, que en vez de estar pendientes del servicio a otras personas, a la Comunidad en general, parece que están más pendientes de hacer cosas para sacar pecho o para dar a conocer lo ‘sabios’ o ‘santos’ que son.

Pero no nos engañemos. Cualquiera de nosotros, sea quien fuere, tenga la ocupación que sea, incluso en el estado que libremente haya elegido, tenemos el germen de la envidia durmiendo. En cualquier momento y ante cualquier situación, podría despertar y soltar el veneno que contiene. Ahí es donde hemos de sacar el coraje necesario para acudir al Padre y clamarle la ayuda que urgentemente necesitamos.


LEER:
La envidia de la gracia ajena
 
Entrevista al padre Nello Cipriani sobre Abel y Caín como imágenes de los dos tipos de ciudad (es decir, de Iglesia) que emergen del De civitate Dei:

«La tristeza del bien ajeno, y más del bien de un hermano, es el pecado que Dios reprende principalmente» (De civitate Dei XV, 7, 1).



martes, 28 de febrero de 2012

EL EJERCICIO DE LEER


Nos apuntamos al gimnasio...
pero, ¿y a la biblioteca?



Leer es un sano ejercicio mental, pero, si el dominio de la sociedad audiovisual ya limitó su práctica, ahora la lectura se ve aún más amenazada por la dedicación a las actividades digitales donde se lee poco y de manera fragmentada

Hace ya más de 300 años, el escritor inglés Joseph Addison advirtió que “leer es para la mente lo que el ejercicio físico para el cuerpo”. Lo que no pudo anotar es que la invención de la televisión y de internet relegaría algún día a una posición secundaria el hábito milenario de leer. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en los últimos siete años ha aumentado el tiempo medio diario dedicado a actividades informáticas (redes sociales, navegar por internet, juegos informáticos), a la vez que ha disminuido el tiempo dedicado a la lectura.

La sociedad audiovisual actual promueve cada vez menos esta actividad, que además de implicar disfrutar de un pasatiempo, favorece la concentración y hasta la empatía, y ayuda a prevenir la degeneración cognitiva.

En este instante, mientras usted lee este texto, el hemisferio izquierdo de su cerebro está activando numerosas áreas. Cuando se lee, los ojos recorren el texto buscando reconocer la forma de cada letra. La corteza inferotemporal, área del cerebro especializada en detectar palabras escritas, se activa, transmitiendo la información hacia otras regiones cerebrales. A partir de ese momento, los datos tomarán dos caminos. Una parte de la información atravesará la red nerviosa del lóbulo temporal superior izquierdo, traduciendo las sílabas de cada palabra percibida en sonidos. El resto de la información seguirá una red nerviosa situada en el lóbulo temporal medial izquierdo, donde se analiza el significado de las palabras. Este es el proceso cognitivo de la lectura.

A simple vista parece que este cotidiano y natural proceso no tuviera repercusiones en el desarrollo intelectual. La realidad es bien distinta. En Les neurones de la lecture (Editorial Odile Jacob), el neurólogo Stanistas Dehaene, catedrático de Psicología Cognitiva Experimental del Colegio de Francia, se apoya en varios estudios para reafirmar su teoría sobre que “la capacidad lectora modifica el cerebro”. Uno de los estos estudios, llevado a cabo por el equipo de Alexander Castro-Caldas, de la facultad de Medicina de la Universidad Católica Portuguesa en Lisboa, demostró que las personas analfabetas oyen peor, comparando los cerebros de analfabetos con los de lectores. Además, el neurólogo portugués dejó constancia de las diferencias anatómicas cerebrales en otro de sus estudios: hay más materia gris en la cabeza de una persona lectora que en la de una que no lee.

A pesar de no existir investigaciones concluyentes sobre el influjo de la lectura en el tratamiento del alzheimer u otras enfermedades neurodegenerativas, los neurólogos recomiendan leer como método preventivo. “No existen estudios concretos porque es muy difícil cuantificar lo que una persona lee”, señala el doctor Pablo Martínez-Lage, coordinador del grupo de estudio de conductas y demencias de la Sociedad Española de Neurología. Cuando una persona comienza a padecer síntomas de demencia y a perder su autonomía, influyen dos factores: las lesiones que haya producido la enfermedad en el cerebro del paciente y la pérdida de la capacidad de compensar. Compensar es poner a funcionar áreas del cerebro que antes no funcionaban, poner en marcha la reserva cognitiva –capacidad intelectual que una persona ha acumulado a lo largo de su vida mediante conocimientos y actividades intelectuales–. Y para disponer de una buena reserva cognitiva es importante tener una vida intelectualmente activa. “Quienes se mantienen mentalmente en forma a lo largo de su vida, corren menos riesgo de padecer alzheimer, parkinson o enfermedades cardiovasculares”, concluye Martínez-Lage.

Pero la lectura no sólo aumenta la reserva cognitiva y el número de neuronas en el cerebro, o favorece la concentración (otro aspecto estudiado), si no también la empatía, ponerse en el lugar de los otros. Las personas aficionadas a las novelas, por ejemplo, se muestran más empáticas que los lectores de libros especializados o los no lectores. El psicólogo Raymond Mar y su equipo dejaron constancia de este hecho en un estudio realizado por la Universidad de Toronto en el 2006. Para ello midieron las habilidades sociales y el modo de interactuar de lectores de ficción y lectores de temas especializados. Los consumidores de géneros literarios presentaban mejores habilidades sociales y tenían una mayor facilidad para ponerse en la piel del otro porque imaginar leyendo una novela conlleva identificarse con los personajes y estimula esta habilidad. Como bien dice un viejo proverbio hindú, “un libro abierto es un cerebro que habla”.

Falta de tiempo

El 58% de los españoles mayores de 14 años dice leer con asiduidad, pero, tanto los lectores ocasionales como los no lectores recurren al argumento de no tener tiempo para explicar la falta de hábito o que no se practique más. Según un estudio de la Federación de Gremios de Editores, la población de edades comprendidas entre los 25 y los 54 años, que se corresponde con el periodo de máxima ocupación laboral, es la que más esgrime esta falta de tiempo. Los jóvenes no lectores de 14 a 24 años argumentan que no leen porque no tienen interés o simplemente porque no les gusta. Los mayores de 65 años señalan motivos de salud o de vista como causa de su menor hábito lector

Lectura fragmentada

La lectura en soportes digitales (ordenadores, smartphones, tablets, ebooks) está ganando terreno al papel. Durante los últimos seis meses, el porcentaje de españoles que afirman leer en este formato se ha incrementado hasta superar el 50% de la población lectora, según datos de la Federación de Gremios Editores. Este aumento no es proporcional al consumo de libros, ya que sólo el 6,8% de la población afirma leer libros en este formato. La lectura digital implica una infinidad de situaciones diversas; desde consultar el correo electrónico hasta chatear en Facebook o navegar por sitios web.

El neurólogo Pablo Martínez-Lage se muestra preocupado por esta tendencia ya que considera que “la lectura desde la pantalla de ordenador o internet es muy fragmentada”, lo cual repercute en la comprensión lectora, anulando en cierto modo los efectos que produce esta en el cerebro.
Esta hipótesis sobre “leer por encima” en los soportes digitales se ha visto confirmada en algunas investigaciones. En el 2007, el equipo de la psicóloga Laura Levine, de la Universidad Central del Estado de Conneticut (EE.UU.), llevó a cabo un estudio en el que 160 estudiantes universitarios describieron su comportamiento al chatear. El objetivo era descubrir qué grado de distracción conlleva el recibir y responder mensajes mientras se trabaja en el ordenador. Cuanto más tiempo invertían en intercambiar mensajes instantáneos, más aumentaba la percepción subjetiva de distracción. Esto se traduce en una evolución del modo de procesamiento de la información, que cada vez más tiende hacia la superficialidad y la multitarea.


Yaiza Saiz



"Hay que reivindicar el valor de la palabra, 
poderosa herramienta que puede cambiar nuestro mundo".
William Golding

"La ciencia moderna aun no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz
como lo son unas pocas palabras bondadosas".
Sigmund Freud 

"Cualquier cosa que se quiere decir
sólo hay una palabra para expresarla,
un verbo para animarla y un adjetivo para calificarla".
Guy de Maupassant
"Cuando las palabras pierden su significado,
la gente pierde su libertad".
Confucio

"Hay muchas personas que leen, 
pero pocas que sepan leer". 
Mme. de Warens

"La mitad de los libros impresos no se venden;
la mitad de los libros vendidos no se leen;
la mitad de los libros leídos no se entienden;
la mitad de los libros que se entienden,
se entienden mal".
Guiovanni Papini
.

"Inteligencia = intus legere (leer por dentro)





lunes, 27 de febrero de 2012

40 DÍAS (40 Days - Matt Maher)





40 Days

40 days to wander, 40 days to die to self /
 40 days to grow stronger as faith breaks open the gates of hell.
The Jubilee is over, but grace is far from gone /
 In the hearts of the faithful, broken on the wheels of love.
Chorus: In the desert of temptation,
lies the storm of true conversion,
where springs of living water drown and refresh
you And as the Jordan pours out change,
your true self is all that remains,
where springs of living water bind and break you.
40 days to remember the Paschal sacrifice /
 40 days to discover as passion calls us to new life /
 The Jubilee is over but mercy is far from gone /
 In the arms of the Father as the wayward child comes home.
Chorus:
The Jubilee is over but mercy is far from gone.
....................................................................................................


40 Días
40 días para caminar, 40 días para morir a sí mismo /
40 días para crecer más fuerte que rompe la fe abre las puertas del infierno.
El Jubileo ha terminado,
pero la gracia está lejos de haber desaparecido /
 En el corazón de los fieles,
repartidos en las ruedas del amor.
Coro: En el desierto de la tentación,
se encuentra la tormenta de una verdadera conversión,
donde los manantiales de agua viva se ahogan y refrescarse,
y el Jordán vierte cambio, tu verdadero ser es todo lo que queda,
donde los manantiales de agua viva, y se unen romper.
40 días para recordar el sacrificio pascual /
 40 días para descubrir la pasión nos llama a una nueva vida /
El Jubileo ha terminado, pero la misericordia es lejos de desaparecer /
 En los brazos del Padre como el hijo rebelde vuelve a casa.

Estribillo:
El Jubileo ha terminado, pero la misericordia es lejos de haber desaparecido.



4 DE MARZO DÍA DE HISPANOAMÉRICA IBEROAMÉRICA LATINOAMÉRICA


“El mundo de hoy necesita personas –decía Benedicto XVI el 15 de octubre de 2011– que anuncien y testimonien que es Cristo quien nos enseña el arte de vivir, el camino de la verdadera felicidad, porque Él mismo es el camino de la vida; personas que tengan ante todo ellas mismas la mirada fija en Jesús, el Hijo de Dios [...]; personas que hablen a Dios para poder hablar de Dios”.

Se necesitan personas que muestren a Dios presente en la propia vida, en todas las dimensiones de su existencia y convivencia, e inviten a compartir una vida nueva, verdadera, más humana, que remite al acontecimiento que la hace posible y que continuamente la regenera.





RUBÉN BLADES: EL PADRE ANTONIO Y SU MONAGUILLO ANDRÉS

El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés es una canción de Rubén Blades y Seis del Solar & Son del Solar que forma parte del álbum Buscando América. El tema está basado en el asesinato del arzobispo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero, que fue perpetrado el 24 de marzo de 1980 en la ciudad de San Salvador.


domingo, 26 de febrero de 2012

No nos dió el Padre Dios una ideología, ni teológica ni filosófica, para separarnos de los demás

"...y proclamaba la Buena Nueva de Dios: «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva». Mc 1, 14-15

"...El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor".  Lc 4, 18-19 

Empujados por el Espíritu al desierto:

No nos dio el Padre Dios una ideología, ni teológica ni filosófica, para separarnos de los demás, sino un Hijo que nos une a los demás, a todos, pues a todos ama el Padre que nos lo dio, y por todos se ha entregado el Hijo que nos fue dado. La fe no me aparta de los musulmanes sino que me lleva a ellos, no me hace un maestro para ellos sino un testigo entre ellos, no me hace superior a ellos sino siervo de todos, no me permite juzgarlos y me exige amarlos. Por la fe, me sé ungido con el Espíritu del Señor, y enviado a evangelizar a los pobres. El día del juicio, espero que los pobres den testimonio de que los he amado y de que, habiéndome preocupado de acudirles, nunca les pregunté por lo que pensaban ni de Dios ni de mí.

Santiago Agrelo Martínez


VER +:

ORACIÓN PARA APRENDER A AMAR... (Madre Teresa de Calcuta)



















Señor, cuando tenga hambre,
dame a alguien que necesite comida.
Señor, cuando tenga sed,
dame a alguien que precise agua.
Señor, Cuando sienta frío,
dame a alguien que necesite calor.
Señor, cuando sufra,
dame a alguien que necesite consuelo.
Señor, cuando mi cruz parezca pesada,
déjame compartir la cruz del otro.
Señor, cuando me vea pobre,
pon a mi lado algún necesitado.
Señor, cuando no tenga tiempo,
dame a alguien que precise de mis minutos.
Señor, cuando sufra humillación,
dame ocasión para elogiar a alguien.
Señor, cuando esté desanimado,
dame a alguien para darle nuevos ánimos.
Señor, cuando quiera que los otros me comprendan,
dame a alguien que necesite de mi comprensión.
Señor, cuando sienta necesidad de que cuiden de mí,
dame a alguien a quien pueda atender.
Señor, cuando piense en mí mismo,
vuelve mi atención hacia otra persona.
Señor, haznos dignos,
de servir a nuestros hermanos.
Señor, dales, a través de nuestras manos,
no sólo el pan de cada día,
también nuestro amor misericordioso,
imagen del tuyo.


MADRE TERESA DE CALCUTA


viernes, 24 de febrero de 2012

EL PARTIDISTA IDEOLOGISTA ES FANÁTICO Y FASCISTA



El partidista o ideologista sólo cree en su partido o ideología.
¿Crees en Cristo o en tu partido o ideología?



"El pensamiento está libre de impuestos".
Martín Lutero
.
‎"Lo poco que sé se lo debo a mi ignorancia."
Platón

 "Con los dogmáticos y fanáticos no cabe ni el diálogo ni el pluralismo ni mucho menos la fraternidad universal. El que piensa de otro modo es para ellos un hereje o un enemigo".

"La violencia es miedo de las ideas de los demás
y poca fe en las propias".
Forges

DEFIENDE LA TOLERANCIA ANTIDOGMÁTICA,
LA BÚSQUEDA DEL CONSENSO,
EL DIÁLOGO COMO ESENCIA DEMOCRÁTICA.



Todo partidista o ideologista es un dogmático absolutista sin pensamiento crítico. Es lo opuesto a un librepensador independiente.


"Despojada de sentido crítico, la razón sólo es racionalización, nada más que el uso del esquema medio-fin en unos objetivos cuyo resultado último es sólo consolidar lo "constituido".
Para aprender a pensar, es necesario aprender a escuchar. El pensar por sí mismo tiene una íntima relación, un estrecho vínculo y una intrincada dialéctica con el sentido crítico; pensar por sí mismo tiene profundas implicaciones en el desarrollo de nuestro espíritu crítico, de nuestra criticidad. El sentido crítico es la aptitud, la destreza o la habilidad mental para ver los hechos tal como son, para tener en cuenta todas las circunstancias, para desconfiar prudente y racionalmente de uno mismo y de los demás, y para liberarse de todos los prejuicios, dogmas e imposturas. Es esa capacidad para plantearle problemas a la realidad, en búsqueda de respuestas. El estudiante debe saber que el que duda con sentido crítico es un sabio. Pensar por sí mismo nutre el sentido crítico, y éste fortalece en pensar por sí mismo.

El espíritu crítico concierne a una actividad intelectual racional destinada a juzgar y a cribar los productos del pensamiento que se articula con el pensar por sí mismo. Si no se piensa por sí mismo y no se desarrolla una mentalidad crítica estamos expuestos a permanecer en "el rebaño", a convertirnos en masa, pensando como el grupo.

Si no somos capaces de pensar por nosotros mismos para desarrollar y fortalecer nuestro espíritu crítico, terminaremos pensando como los demás, optando por un pensamiento grupal, que eclipsa el pensamiento crítico. En el prólogo al Discurso del método ( http://www.librodot.com/ ) del filósofo René Descartes se nos dice que "cuando la conciencia del individuo queda reducida a reflejar la conciencia colectiva del grupo social, el pensamiento se hace siervo de los dogmas colectivos; el hombre se recluye en el organismo superior de la nación o clase, y el concepto de lo humano se disuelve y desaparece bajo el montón de reales jerarquías y de objetivas imposiciones sociales".

Por lo tanto, es un imperativo despertar, acrecentar y fortalecer nuestro espíritu crítico, nuestra mentalidad crítica, para evitar ser masificados, convertirnos en masa. Como el hombre no existe exclusivamente para sí mismo sino que vive en comunidad con los demás, debe evitar convertirse en masa. El hombre, como ser viviente que convive con otros, experimenta sentimientos de agradecimiento y de reproche, de compañerismo y de amistad, y como es un ser condicionado por su entorno cultural, social, político, religioso, económico, científico y filosófico, debe estar alerta para no masificarse.

Sólo a través del espíritu crítico el hombre experimenta su libertad; solamente una conciencia crítica es libre. No es posible la libertad si no está alimentada por la crítica. La criticidad sólo puede ser ejercida a partir de la autenticidad del sujeto. La conciencia crítica nos ayuda a encontrar nuestro yo auténtico, nuestro yo verdadero". 

 http://www.monografias.com/trabajos81/necesidad-aprender-filosofar/necesidad-aprender-filosofar8.shtml 



"Una modalidad importante de la persona autoritaria es el dogmatismo.
Dogmatismo significa abuso de dogmas o de certezas absolutas.
Las convicciones o creencias de los demás son aceptadas sólo en la medida en que se acercan o identifican con las propias. Si se intenta, por ejemplo, iniciar un diálogo con personas con personalidad dogmática, el diálogo termina tan pronto como sus propuestas no son íntegramente aceptadas.
Los dogmáticos tienen gran dificultad para las relaciones interpersonales. Desconfían mucho de los demás y hablan en abstracto para evitar entren en juego los sentimientos concretos y las vivencias.
El dogmático tiende a reducirlo todo inmediatamente a la disyuntiva blanco o negro y decidir expeditivamente en función de sus convicciones o creencias. Suelen ser simplistas o reduccionistas.
Como consecuencia, en la personalidad dogmática aparecen los indicadores del autoritarismo y la intolerancia absolutista con una propensión muy marcada hacia el partidismo y la estrechez de miras.
El autoritarismo y el dogmatismo conducen al fanatismo. O sea, a la defensa de la verdad absoluta mediante la acción. Los que piensan distinto son simplemente enemigos". (El Uso de la RazÓn Escrito por Niceto BlÁzquez, O.p.)

En muchas ocasiones se usa el concepto ideología ("Ideologismo") para desprestigiar a un sistema de pensamiento o concepción del mundo (o incluso a un autor o un texto, diciendo de ellos que están ideologizados). A diferencia de una más neutral toma de posición que exprese el punto de vista presente de una persona o un grupo, ante una situación nueva, después de haber evaluado las distintas opciones existentes. Este uso peyorativo de ideología la entiende como un discurso que posee un conjunto de soluciones preestablecidas para los problemas que quisiera superar.
Es dogmática, produciendo en el enfrentamiento partidista (posiciones políticas o religiosas).
Se acompaña del proselitismo y, en grados extremos, del adoctrinamiento.
Ideología es, por tanto, el fruto del pensamiento sometido al prejuicio.

Dogmatismo de las ideologías

Las ideologías ven el mundo como algo estático. Es por este hecho que cualquier ideología se ve a sí misma como la depositaria de las ideas que pueden resolver cualquier problema de la sociedad, ya sea presente o futuro.

Esto convierte a la ideología en un dogmatismo, pues se cierra a las ideas de los demás como posible fuente de soluciones a los problemas que se plantean en el día a día, siendo ella la explicación total y última; lo que algunos llaman explicación feroz.

Ideologías camino al totalitarismo

Según lo señalado en el párrafo anterior, en casos extremos, una ideología puede llevar a negar la posibilidad de disentir, dando por verdad irrefutable sus postulados.

Llegados a considerar la ideología como verdad irrefutable, se abre el camino al totalitarismo, bien sea de tipo político o religioso, (Teocracia).

Cualquiera que disienta pasa a ser un problema para la sociedad, o el grupo, pues va contra la verdad dogmática que proclama la ideología. Tal es el gravísimo problema que plantean los disidentes, las facciones, y sobre todo las sectas.





jueves, 23 de febrero de 2012

EL ESTADO DE BIENESTAR POR EL ESTADO DE JUSTICIA SOCIAL



José Luis López Aranguren enfatiza la importancia de la obra de los intelectuales en una sociedad cada vez más mecanizada e injusta y por lo tanto más deshumanizada. Su obra es una reflexión ética, política y religiosa, que se esfuerza por recordarnos los peligros, de una sociedad meramente tecno-científica y cibernética (Estado de Bienestar) ante la escasez de solidaridad, de líricos, y humanistas (Estado de Justicia Social).

ÉTICA Y POLÍTICA.
José Luis López Aranguren

En este tiempo que nos ha tocado vivir, inmersos en la crisis económica, cuando la corrupción social y política nos resulta tan habitual que no nos impide votar a los corruptos mientras se tambalea nuestra fe en la democracia, puede resultar atractiva la lectura de este ensayo que pretende estudiar las relaciones entre ética y política y las posibilidades de moralizar ésta última. A priori sospechamos que este enfoque ético del mismo situará la cuestión en un plano utópico o ideal, alejado de soluciones pragmáticas, pero esto no es del todo cierto como luego se verá. Sí podemos adelantar que no se trata de una obra de lectura fácil porque la especulación filosófica requiere un lenguaje técnico y un razonamiento lógico que exige toda nuestra atención. Además este ensayo sobrepasa en cierta medida la intención divulgativa puesto que es el resumen de un curso monográfico que el autor dio en 1960-61 dirigido a estudiantes de Filosofía.

José Luis López Aranguren (1909-1996), como muchos otros de los intelectuales que vivieron nuestro pasado reciente, tiene una biografía con matices contradictorios. De educación conservadora, durante la guerra civil fue militante de Falange, pero después de la misma perteneció, junto con Dionisio Ridruejo y otros, al grupo de intelectuales falangistas que se distanciaron del nuevo régimen. En los años cincuenta obtuvo la cátedra de ética y sociología en la universidad madrileña y en los sesenta participó, junto a Tierno Galván, en una protesta estudiantil por la falta de libertad de asociación. Fue sancionado y se autoexilió dando clases en varias universidades extranjeras. En política evolucionó progresivamente hacia posiciones próximas a la socialdemocracia y su labor intelectual y humanista fue reconocida con la instauración del nuevo régimen parlamentario.

El título del presente ensayo expresa claramente el objetivo del autor que no es otro que buscar una síntesis entre el ideal ético y la realidad política englobadas ambas en el concepto de eticidad. Previamente estudia las complejas relaciones históricas de la política con la ética, entendida esta última no como individual sino en su dimensión social. Unas relaciones que oscilan entre dos extremos; desde el realismo político (“el fin justifica los medios”) hasta la ética apolítica propia de la burguesía liberal que propugna una moral privada y reducción de la política al mínimo. Se analizan también los ejemplos prácticos que ilustran el intento de moralizar la política como forma de control del poder político; la división de poderes de Montesquieu que intenta preservar la libertad individual, el contrato social de Rousseau que tiende a la democracia y la soberanía popular, o la ética social marxista centrada en la conciencia de clase.

Aranguren propone que las complejas relaciones ético-políticas deben de estar presididas por la alteridad, una especie de religioso amor al prójimo pero en sentido laico, es decir, una justicia social inspirada en el hecho de superar el egoísmo y ponernos en el lugar del otro (alter ego). Para el autor el Estado debe tender hacia la aliedad, un concepto que implica institucionalizar la moral en la política. Entiende el autor que sin una buena base económica es imposible la democracia, que la importancia creciente de la economía predomina sobre la ideología política y que el estado social del bienestar tiene sus limitaciones porque en aras del utilitarismo tiende a manipular la información política y convertir al ciudadano en un productor y consumidor sin opinión, que tiende al materialismo. Como forma de superación propone el estado de justicia social que concreta en un Estado que, mediante mecanismos reguladores, controle los abusos del libre mercado (democratización económica y social); que fomente los servicios públicos frente al consumo privado y promueva la salud, la instrucción y los servicios de protección social; que convierta los medios de comunicación en un servicio público que sirva no para manipular al ciudadano sino para informarle y formarle en su opinión.

Se puede objetar que estos argumentos son en parte los propios de la socialdemocracia que triunfaron en los países escandinavos y no tanto en otras naciones, pero debe destacarse el carácter innovador que tuvieron si el ensayo “Ética y política” se sitúa en sus coordenadas precisas de tiempo y espacio, la España franquista de los años 60. Aún ahora, en la proximidad de unas elecciones desalentadoras, nos resultan actuales y apropiadas algunas de las ideas que contiene la obra: Los partidos no son buena fuente de información política. La democracia representativa exige la responsabilidad del ciudadano. La educación política del mismo debe de ser racional y nunca emotiva. La responsabilidad política exige no elegir entre líderes sino entre programas políticos. En democracia debe de existir una cierta tensión diferencial entre los programas generados por los partidos políticos.

Ahí quedan esas ideas tan obvias, tan lógicas, que no obstante hemos terminado por considerar utópicas en el actual estado de nuestra democracia. Por eso es tan importante leer de vez en cuando a los filósofos, aunque nos exijan un esfuerzo intelectual adicional, para recordarnos lo que debería ser, para remover nuestra conciencia y sacarnos de la pasividad, para convertirnos en ciudadanos y no en consumidores , antes satisfechos y ahora preocupados por nuestro bienestar.



miércoles, 22 de febrero de 2012

MIÉRCOLES DE CENIZA: Lux, ignis, omnes








Pulvis, cinis, nihil
¡Lux, ignis, omnes!




MIÉRCOLES DE CENIZA


Que la muerte no sea solo
el polvo de tus huesos
o el arrepentimiento
de no haber gozado.
Lleva en alto la cabeza
coronada de pasado,
pronta a recibir
la señal de eternidad
del miercoles de ceniza.-

Claudia Villafañe Correa

domingo, 19 de febrero de 2012

¿Qué debe decir un cristiano en un debate hostil de televisión para convencer a la audiencia?









¿Qué debe decir un católico en un debate hostil de televisión para convencer a la audiencia?


Es frecuente ver ciertos debates en televisión planteados con hostilidad a la cosmovisión cristiana de la sociedad, y las dificultades de muchos de los representantes de la Iglesia en convencer a la audiencia con sus reflexiones.

El areópago de la televisión generalista parece vetado para la transmisión serena de la fe cristiana... pero hay esperanza con Catholic Voices.


Catholic Voices nació en el Reino Unido de la mano del periodista español Jack Valero, tras comprobar el gran interés de las televisiones por cubrir el viaje de Benedicto XVI al país, y las dificultades de los portavoces eclesiales por transmitir el mensaje en el siempre difícil mundo del debate televisivo con formato más bien superficial.

Jack Valero, curtido en el mundo de la comunicación, decidió con otros colegas formar a portavoces católicos no oficiales, preferentemente seglares, para que pudieran ir a la televisión y dar un mensaje veraz y convincente sobre el viaje papal y la Iglesia.

En concreto, Catholic Voices toma como modelo al Cardenal Newman, beatificado por el Papa el pasado septiembre, el cual decía: “Quiero un laicado, que no sea arrogante, ni charlatán, ni polemizador, sino hombres [y mujeres] que conozcan su religión, que entran en ella, que saben dónde están, que saben lo que tienen y lo que no, que conocen su fe tan bien que pueden dar testimonio, que saben mucho de la historia que se puede defender. Quiero un laicado inteligente, bien instruido, […que…] entienda cómo la fe y la razón están cada una en la base y los principios del Catolicismo”.

La iniciativa de Jack Valero tuvo tanto éxito, que su Catholic Voices se está implantando en otros países, además del Reino Unido, como España, México, Polonia, Costa Rica...

ReL extracta los diez principios básicos que Catholic Voices considera que debe interiorizar un católico que acude a un debate televisivo para exponer la fe:

1. Busca la intención positiva detrás de la crítica
«En vez de pensar en los argumentos que vas a tener que rebatir, piensa en los valores que están detrás de esos argumentos. Busca el principio ético cristiano (a veces escondido) que sostiene esos valores. ¿Qué otros valores (cristianos) está ignorando o no teniendo en cuenta el que critica? Los problemas acaban siendo neurálgicos cuando tratan de valores absolutos; los conflictos, como las guerras, surgen cuando esos valores se ven amenazados.

»Eso es lo que genera la mentalidad defensiva y el antagonismo.

»En lugar de caer en esta trampa, cuando estés discutiendo piensa en los diferentes valores en juego y en cómo se deben sopesar. Después, reflexiona sobre como puedes, al principio de la discusión, unirte al valor que sostiene el que critica. Esto tiene un efecto cautivador y permite tener una discusión mucho más tranquila y considerada. Ya no eres un guerrero en una batalla cultural de valores absolutos, sino alguien que aporta tolerancia y sabiduría a un problema contencioso.

»A veces el valor que revelas puede no ser cristiano sino lo contrario, un valor opuesto a la concepción cristiana.

2. Aporta luz y no calor
»Como personas de fe, queremos arrojar luz sobre los temas difíciles: los temas ya son acalorados de por sí. Y también queremos que se vea, por nuestro comportamiento y manera de hablar, la Iglesia a la que pertenecemos y que nos ha formado. Cuando hablamos (y por la manera en la que hablamos), dejamos ver lo que queremos decir.

»Si acudes a una discusión para aportar luz en vez de calor, el énfasis será completamente diferente. Escucharás con atención la opinión del otro por mucho que estés en desacuerdo. Tu objetivo será dejar que entren rayos de luz sobre el tema, y así abrir la
discusión, respetando el punto de vista del otro pero manteniendo el tuyo.

»Al igual que se puede llegar a la fe al ver la vida de personas de fe que impresionan, también se puede llegar a la luz en una discusión por la manera en que se habla. Mantener la calma nunca falla.

3. La gente no se acuerda de lo que has dicho, pero sí de cómo les has hecho sentir
»Intelectuales y teólogos: cuidado. La erudición es lo contrario a la comunicación, la cual se sirve de palabras sencillas para explicar ideas complejas. La finalidad no consiste en que tus argumentos sean lúcidos, sino en que tus palabras sean entendidas.

»Por supuesto, es muy importante la verdad que hay en tus palabras. El objetivo de ser un Catholic Voice es, por encima de todo, aclarar. Lo que nos proponemos al responder a preguntas o críticas no es más que a iluminar allá donde haya oscuridad o confusión. Pero no somos nosotros los que persuadimos; es la Verdad.
»Nuestra tarea consiste en servir a la Verdad lo mejor que podamos. Y cuando mejor servimos a la Verdad es cuando no intentamos “derrotar” al que se opone, sino lo contrario, buscamos actuar con civismo, empatía y claridad.

»Así pues, evalúa, tras cada intercambio, según este criterio: ¿he ayudado a que los demás entiendan mejor la enseñanza o posturas de la Iglesia? ¿Y cómo les he hecho sentir: animados o derrotados? ¿Inspirados o acosados? ¿Con ganas de escuchar más o aliviados de que se haya terminado?

4. No cuentes, muestra
»Solemos preferir una historia a una charla, y prestamos más atención a la experiencia que a los argumentos. Eso no quiere decir que no se deban utilizar argumentos. Pero siempre que puedas, compleméntalos con ilustraciones: anécdotas sobre experiencias personales o situaciones hipotéticas que ayuden a “imaginar” lo que quieres decir. En lugar de contar que la Iglesia ayuda a los que padecen el SIDA en África, habla de los hospitales y dispensarios en los pueblos más remotos del campo africano, donde las monjas cuidan de los pacientes en cabañas que se caen a trozos.

»No te sientas el portavoz de una compañía distante, sino un discípulo encantado de compartir historias.

5. Piensa en triángulos
»Las discusiones pueden ser muy desorganizadas, deslizándose a ciegas cuesta abajo hasta que se nos olvida cuál era el tema principal. Asegúrate de que tu contribución es concisa, clara y que no dejas de lado a nadie. Pule tus ideas reduciéndolas a los tres argumentos que quieres proponer; suele ser difícil sacarlos todos, así que con que puedas tocar dos de los tres puedes darte por satisfecho. Aun así, es esencial que ordenes tus ideas en tres argumentos principales.

6. Sé positivo
»Este es un principio básico de la comunicación y más importante aún cuando estamos argumentando el punto de vista de la Iglesia en contra de algo, lo cual puede ser común en la sociedad de hoy. La Iglesia se opone a muchas cosas, pero porque desea proteger y mejorar.

»Casi todo lo que proclama la Iglesia lo hace porque quiere conducir a la gente, y a la sociedad en general, a la plenitud de la vida, la salud y la prosperidad sostenible. La Iglesia no es como un policía moral con cara de huraño; es más bien como la Madre Teresa, que se entrega a la gente olvidada y débil.

»Los miembros de Catholic Voices tienen que ser idealistas y radicales, e invitar a la sociedad a escoger otro camino, uno mejor. Los pro-vidas tienen que ser como los que luchaban contra la esclavitud, no moralistas que riñen a la gente; los que se oponen a la muerte asistida tienen que ser promotores de hospicios en cada esquina. No seas el ángel del juicio, sino el que señala el camino luminoso.

7. Sé compasivo
»La compasión es la cualidad que debería distinguir a los cristianos, pero desafortunadamente, puede estar ausente en discusiones con un católico.

» Aquellos que creen fervientemente en sus valores suelen sentirse frustrados cuando otros rechazan o ignoran lo que es tan importante para ellos. Sin embargo, ese sentimiento es esencialmente egocéntrico. Pretenden que otra persona entienda y valore lo que ellos consideran importante. Pero el que critica también tiene sus propios principios y puede que también se sienta frustrado si no se valoran.

»Entramos así en un círculo vicioso. Ser compasivo, incluso en grandes discusiones, es esencial para salir de este círculo vicioso de reproche mutuo.

» Es muy probable que la persona con la que estés discutiendo haya tenido una experiencia directa con el tema neurálgico, ya sea personalmente o como testigo de primera mano; también es posible que haya tenido una mala experiencia con las autoridades o alguna institución que le haya dejado huella. Puede que sepas que esa persona ha tenido esa experiencia, o puede que no; si no, lo mejor es asumirlo. Dios es la cabeza de turco para la furia, un polo de atracción para las frustraciones, aunque sean vagas o imprecisas.

»Ser compasivo es poder entender esta furia y dolor, y así relacionarse con los demás como un ser humano a otro. Los que critican a la Iglesia se muestran particularmente sensibles al hecho de que los católicos aparezcan de forma sistemática repitiendo lo que les “dijeron” que debían pensar.

»La experiencia personal se opone a la ortodoxia institucional, la experiencia de cada víctima se contrapone al interés colectivo, y así sucesivamente.

»Para un Catholic Voice supone un reto constante evitar ser el frío e insensible representante de una institución humana distante. Hay muchas maneras de salir de esta trampa: hablar de tu propia experiencia, contar historias que muevan a la emoción, o dar ejemplos. Pero también puede ser que simplemente necesitemos saber escuchar y estar preparados para absorber la furia y el dolor que algunos sienten hacia la Iglesia; tan solo esto ya supone una herramienta de compasión completamente válida. Si es la primera experiencia que tienen de que alguien con fe les escuche, la compasión es el mejor testimonio que podemos ofrecer.

8. Ten datos preparados, pero evita actuar como un robot
»Hay que partir de una buena preparación y tener datos que enmarquen la discusión. Pero recuerda que las estadísticas pueden resultar abstractas e inhumanas, o simplemente una tapadera: se suele pensar que los políticos que hacen uso de ellas están mintiendo.

»Sobre todo, intenta que la discusión no se convierta en un ping-pong de estadística, un juego del que muchos pagan por alejarse. Si usas estadísticas, no te compliques. Asegúrate de que las cifras sean redondas, claras y que todo el mundo pueda entenderlas: en vez de 30 de 100 personas, di “uno de cada tres”; y en vez de “25 por ciento” di “un cuarto”. Úsalas solo cuando realmente las necesites, no como simples refuerzos.

»La crítica hacia la Iglesia suele estar fundamentada en citas erróneas o falta de comprensión global. Por lo tanto, es importante ir a la fuente y comprobar dónde se ha torcido la verdad o en qué parte se ha interpretado mal.

9. No se trata de ti
»Para una buena comunicación es esencial aparcar el ego. No es que el crítico no te valore o no te respete a ti, sino a lo que tú representas. Tu miedo, timidez y defensiva son los productos de tu ego que se queja. Piensa en Juan el Bautista, un comunicador sin miedo; la fuente de su fuerza fue saber que él era la puerta por la que tenía que pasar la gente para llegar a Jesucristo.

»Ahora pasemos a zanjar la cuestión de si tu intervención va a ser fantástica o espantosa. Es inevitable sentirse un poco nervioso antes de hablar en público, la adrenalina ayuda a concentrarse. Pero un exceso de nervios suele tomarse como una señal de timidez. Recuerda que a la gente no le interesa lo que tú pienses, sino lo que tú pienses.

»Sin embargo, el ego nos engaña y nos hace pensar que nosotros somos el centro de la atención, lo que nos hace temblar por los nervios o hincharnos de absurdo orgullo.

»Respira hondo para calmarte antes de empezar y haz una pausa antes de responder a la pregunta. Por supuesto, la mejor forma de apagar los nervios es prepararse bien.

»Rezar antes de entrar en un plató o de empezar un debate es vital: no solo para apagar los nervios y aparcar el ego, sino también para recordar para qué y para quién vas a hablar. Reza para que el Espíritu Santo esté contigo y hable a través de ti.

»Si sale mal, ¡alégrate! El éxito no tiene casi nada que enseñarnos. Pídele a alguien de confianza que repase la intervención contigo para ver dónde te equivocaste y lo que puedes mejorar. Es una oportunidad para aprender, así que agradece la lección.

»Y recuerda: es mucho menos importante de lo que crees y seguro que no lo hiciste tan mal como piensas.

»Estás trabajando para Dios lo mejor que puedes y eso ya es suficiente, aunque no salga bien. El ego intentará persuadirnos de que somos el mejor orador del mundo o la criatura más desgraciada que jamás haya hablado por un micrófono. La verdad es que no somos ni lo uno ni lo otro, y por lo general somos bastante buenos, por lo que te puedes quedar tranquilo.

10. Vas a dar testimonio, no a ganar
»Uno de los periodistas encargados de cubrir el viaje papal estaba descansando en Londres después de escribir sobre el segundo día de Benedicto XVI en dicha ciudad. En la mesa de al lado había dos mujeres que miraban sin demasiado interés el seguimiento en directo de la llegada del Papa a Hyde Park. Dos miembros de Catholic Voices estaban siendo entrevistados y comentaban, explicando con precisión y entusiasmo, lo que el Papa significaba para ellos, para los católicos y para el Reino Unido. También contaban por qué creían que el viaje en cuestión era un beneficio para la sociedad en general. Una vez hubieron terminado, una de las mujeres se giró y le dijo a la otra: “Bueno, parece que no todos están locos".

»El periodista nos dijo: “¡Habéis ganado el partido!”.

»El poder de estas reacciones no es algo fácil de medir. Sin embargo, bastante gente que vuelve a la Iglesia después de muchos años o que decide interesarse por convertirse al catolicismo, suele alegar haber oído o visto a alguien decir algo que les causó impresión y seguía dándole vueltas en la mente.

»No obstante, no suele ser el resultado de una discusión brillante o de una frase bonita. Casi siempre se trata de una “reformulación”: un prejuicio o una preconcepción que es rebatida o incluso dada la vuelta. A esto lo llamamos “conversión”.

»Catholic Voices existe para contarle a la gente la verdad sobre la Iglesia y que así la puedan ver con otros ojos. En la Introducción, hablamos de cómo la fe católica puede “escandalizar”: incita reacciones bruscas así como preguntas difíciles. Dijimos que "escandalizar" es un obstáculo en el camino. Hace que la gente se pare y piense; que se pregunte cosas. Y esto puede significar el comienzo de un nuevo camino: un camino que nos lleve a ver la vida de otra manera. O por el contrario, que nos lleve a abandonar el camino y darnos la vuelta, de lo que nos previene Jesús.

»El cometido de Catholic Voices es entrar en ese momento preciso, el momento del “escándalo”, cuando la gente todavía no se ha dado la vuelta pero está indignada, confundida o curiosa. Cualquier reto es para nosotros una oportunidad de ser testigos: disipar malentendidos, difundir luz donde hay mito y confusión, demostrar empatía y compasión así como una visión más profunda.

»El enemigo de ese testimonio es el deseo de “vencer” y “derrotar”. Una actitud de rivalidad y victoria, de ganadores y perdedores, de “nosotros contra ellos”, de “bien y mal”…

»Este es el idioma de las batallas y ataques, de la guerra y la persecución. Hay algunos católicos a los que les gustaría levantar el puño en contra de los que atacan a un Papa que, según ellos, está siendo injustamente atacado en temas como la adopción por homosexuales o el abuso sexual clerical. Pero aunque tienen el derecho a defenderle y a explicar mejor las cosas, también deberían evitar formar parte del ciclo de acusación y defensa.

»Y, como es bien sabido, nadie está más fuera de ese ciclo que el mismo Papa Benedicto. ¿Qué fue lo que hizo tras aterrizar en Escocia? Bendijo al país, agradeció su hospitalidad, besó bebés y derritió corazones. Dijo palabras fuertes, palabras provocadoras, a los que le escuchaban; pero eran palabras razonables, llenas de compasión y dichas con convicción. No daba órdenes, sino que hacía un llamamiento. Demostró compasión, empatía y verdadero amor. Por ese testimonio que dio de si mismo, la gente del Reino Unido estuvo dispuesta a escucharle. Esa fue su victoria, el único tipo de victoria que tenemos que perseguir».